jueves 27 de noviembre de 2008

CURIOSIDADES…


Habéis visto que foto?
Sin duda es un culo de foto.
Es bonita. Parece un montaje pero, en realidad no lo es.

Os lo cuento…

Tengo un amigo, Pepe, que se pasa la vida de Granada a la Alpujarra y de La Alpujarra a Granada. Pepe es un tío genial, es mi amigo, (ojo, es una afirmación muy importante, si no estás seguro del todo no la uses), Pepe es mi amigo.
Hace unas semanas Pepe, al volver de La Alpujarra pasó por casa y me trajo unos níscalos que él y Julio (un gran personaje) cogieron por aquellas sierras tan impresionantes. Las coloqué encima de una laja de pizarra que tengo en la cocina y les hice fotos, luego las cociné con ajos y unos huevos fritos recién puestos por mis queridísimas gallinitas, y nos las zampamos con vino…un manjar.

Lo cierto es que no coloqué las setas con intención, fue al día siguiente, cuando vi la foto, cuando caí en lo peculiar de esta. Las setas ya no existían, claro.

Y aquí está la curiosidad, tienes algo delante y no lo ves, tal vez lo ves en parte, tal vez diferente a como es…es complicado, pero está dentro de una “racionalidad”, dudar, ver o no ver…es todo normal.

No es normal, o no debería serlo, retorcer todo eso para… nada, para nada, solo por el hecho de retorcer. Y aquí está de nuevo la curiosidad:

¿Por qué motivo se empeñan algunos en retorcerlo todo?

Pensemos…

¿Qué nos sugiere esta foto?
Está claro, es una seta cerdito dándole un beso a una seta culo… ¿no?
O lo que tú quieras, pero, aquí está el matiz, es un fruto de la naturaleza, espontáneo, no se ha diseñado por mente alguna para ningún fin extraño, solo ha surgido espontáneamente por una reacción química natural…y tal.

Sencillez, respeto y los ojos bien abiertos…
Vaya culo de foto.

Un besito Pepe, te quiero mucho

sábado 15 de noviembre de 2008

Una incomodidad...




Son las 2 de la madrugada, por lo menos.
Estoy sentada frente a mi portátil, tengo una de esas lámparas de sobremesa que me alumbra, el resto de la casa está a oscuras.
En la pantalla de mi lámpara hay, pegada, una mosca. Parece dormida.
Le echo el humo de mi cigarro y no se inmuta…
joía la mosca…
Me da rabia, y me molesta que me la dé.
Ella no tiene culpa, pero… ¿por qué diantres es tan feliz, o tan poco infeliz (que no es lo mismo pero, al caso, es igual), la jodía mosca?
Hoy, después de un montón de años me he dicho a mi misma:
Ya está, lo has superado.
Pues no.
No he superado nada, estoy perdida, como desde hace años desde que…
No lo supero.




Mi, estúpido, lo reconozco, consuelo es que no me han dado alternativa…una vez más estoy sola en esto y, es terrible.
Pero bueno, es lo que hay…
Hay que joderse.
No creo que lo supere porque para ello tendría que tenerlo y, no lo tengo ni lo tendré jamás, así que…estoy jodida.
Y la puñetera mosca sigue sumida en su, al parecer, placentero sueño.
Me gustaría espachurrarla contra la pantalla de mi lámpara…
La muy joía mosca tiene suerte…sería incapaz de hacerle daño ni a una mosca.
¿Por qué motivo en cualquier momento de la existencia de cualquiera, una insignificante mosca es más feliz que ese y los demás cualquieras?
Hay que joderse.
Mañana probablemente morirá, las moscan viven pocas horas, sin embargo otra mosca la sustituirá…y será feliz, en la pantalla de mi lámpara, y yo seguiré atormentándome con el maldito insecto.
Y no lo soporto.
Me molesta delegarlo todo a un espécimen asquerosamente alado…


Ehhhhh… la mosca ha hecho “poc” sobre el teclado de mi portátil, entre la L y la Ñ…
Tampoco le va tan bien a la estúpida mosca…
De hecho ya ni le va.
Me voy a dormir…antes de que llegue la “nueva”, oh dios!, será lo mismo que ella o, tal vez más feliz…no sé si podré soportarlo.
¿No es patético?
La puta mosca es un asco, pero, ¿y a mí?...
¿Y yo?...
Buenas noches.
Decididamente no lo he superado.
Y todo desde aquel día.
Aquel dia...

martes 4 de noviembre de 2008

Como hacer germinados y como consumirlos




Germinar semillas es una estupenda opción para cuidar la salud con poco esfuerzo, mucha satisfacción e innumerables beneficios para la salud, nuestra salud.


las propiedades de los germinados de semillas sanas, procedentes de cultivo ecológico y sin tratar, son enormes.
por un lado nos aportan similares vitaminas y minerales que frutas y verduras, además, con su consumo nos beneficiamos de sus encimas y alto contenido en clorofila.





Todo esto se resume en que, consumir habitualmente germinados o brotes tiernos, nos aporta prevención ante el cancer, juventud visible en la piel y músculos y vitalidad, además de los benefícios sabidos de consumir vitaminas y minerales...entre otras muchas cualidades.

Lo mejor es consumir los brotes crudos, en ensaladas, como guarnición, en los desayunos con tostadas ó queso fresco…y en el caso de las legumbres podemos germinarlas brevemente antes de su cocción, así conseguiremos por un lado reducir el tiempo de cocinado lo que conlleva un ahorro energético, y por otro lado estas legumbres serán mucho mas digestivas y nutritivas cocinadas de esta manera.

Podemos germinar casi cualquier semilla, excepto las solanáceas (pimientos, tomates, patatas, berenjenas…) por su toxicidad. Las mas comunes son alfalfa, rábano, lenteja, soja verde, berro, mostaza, cebolla, zanahoria, col, como veis tenemos un montón de posibilidades.




También podemos hacer mezclas, teniendo en cuenta el tamaño de las semillas y su poder germinativo, y así hacer vistosos y sabrosísimos platos.

Para germinar tenemos dos opciones, comprarnos un germinador (en agropecuarios existen unos muy bien de precio), ó bien utilizar para ello recipientes que tenemos en casa. En este caso os cuento como hacerlo, necesitamos:

1 tarro de cristal de boca ancha.
1 trozo de gasa o media algo más grande que la boca del tarro.
Una goma ó un cordoncillo para sujetar la tela al tarro.
Semillas, agua y un paño seco para tapar el tarro.

En primer lugar lavamos un puñado de semillas, las introducimos en el tarro cubiertas de agua, tapamos con la gasa que sujetaremos con la goma, y dejamos unas horas (podemos aprovechar la noche).




A continuación le quitamos el agua, enjuagamos (todo esto con la gasa puesta), tapamos con el paño seco y dejamos en un rincón de la cocina, al día siguiente volvemos a enjuagar.

Este proceso dura de 2 a 5 días dependiendo de la semilla, el clima (lo suyo son 22º), etc. Una vez que le salen las hojitas al tallo, se los presentamos al sol para que sus rayos le ayuden a producir esa clorofila tan beneficiosa para nuestra salud.

En cuanto se coloreen de un bonito verde, estarán listos para comer. En el frígo aguantan 5 días.