sábado 24 de julio de 2010

CERVEZAS MAMMOOTH...ALQUIMIA CERVECERA


Brewmaster

Os presento a Juan Mammooth, el es el artesano, el maestro cervecero, el químico, el científico…el creador de esta magnífica cerveza.

Como se puede apreciar, Juan es un espíritu joven. Un personaje intenso, ambicioso, exigente y meticuloso en cuanto a su obra se refiere. Es de mente inquieta, de sonrisa fácil. Sencillo, generoso, sociable…un encanto. Además Juan es un científico vocacional. En su opinión todo tiene un porqué y, toda acción conlleva una reacción, nada es por casualidad.

 Me llaman la atención sus manos y su mirada. Mueve las manos con elegancia y destreza, como un cirujano. Su mirada es profunda, como queriendo ver más allá…




Toda obra es fiel reflejo de su creador. Adivinará el lector la calidad de la  cerveza que tenemos entre manos, viéndose la calidad de su creador. Si hubiera que ponerle nota, personalmente les doy un 10 a ambos, obra y creador.


Hablemos ahora de la Mammooth.

 Mammooth pale ale 4 maltas, se presenta en botella de 1/3, 33cl. oscura, de corte clásico. Chapa en negro y llamativa etiqueta, en negro y oro, con el símbolo que le da nombre…un magnífico mamut.


Es una cerveza de color ámbar oscuro. Turbia dado su carácter de pureza artesanal. Bien escanciada, en dos vuelcos, corona la copa con una gruesa capa de espuma, espesa y tostada, que permanece con considerable constancia. Su graduación alcohólica es de 5`4º.


En boca es intensa, espesa, se aprecia una ligera gasificación natural. De sabor intenso a malta tostada, quizás un recuerdo lejano a regaliz. Amargor lupuloso en mi opinión elegante y notas afrutadas junto a él en el postgusto. En definitiva, se trata de una cerveza refrescante y sin embargo nutritiva. Interesante contraste.


Su maridaje perfecto podría consistir en un chuletón de ternera asado con encina, una ensalada de hojas verdes y, tal vez, queso viejo de cabra u oveja, según me cuenta Juan. Con lo que estoy totalmente de acuerdo.



La fábrica de cervezas Mammooth está situada en Padul, en la falda del monte, en el Valle de Lecrín, en Granada. Es una zona privilegiada por su carácter natural, clima de montaña y, por lo tanto, un agua de excepcional calidad con la que Juan elabora su caldo lupuloso. Puesto que se trata de una fábrica artesanal y dado que tiene apenas un año de vida, Juan lleva solo su empresa para delante, con eficiencia, energía y vitalidad.



La fábrica es pequeña, con todo lo necesario para realizar la alquimia cervecera
Huele a cereal, a cerveza. Hay música de fondo, heavy. Se está muy a gusto allí, hay buena energía, buenas vibraciones.

la mano, el acero...la malta, el tiempo...

Chapando















































Y ya metidos en situación, hablemos con Juan.





-María Pimientos_ Juan ¿por qué cerveza?

-Juan Mammooth_ Soy cervecero, me encanta la cerveza, además… ¿se te ocurre algo mejor que elaborar?...

-MP_En mi opinión, la inteligencia consiste en saber ser feliz, en cualquier situación, por encima de cualquier adversidad...

-JM_Me hace muy feliz lo que hago...

-MP_¿Qué es lo más importante a la hora de elaborar cerveza?

-JM_Utilizar ingredientes de excelente 
calidad, y controlar el proceso meticulosamente...Puede ser más sencillo, sin embargo también se puede mimar en exceso tanto la cantidad de ingredientes como la elaboración en sí y el resultado se ve muy mejorado. Para Mammooth pale ale utilizo 4 maltas diferentes, dos tipos de lúpulo, varias levaduras y, por supuesto, la mejor agua de Padul. En cuanto al proceso sigo la tradición según la ley de pureza alemana de 1512...

-MP_¿Cuanto tiempo se necesita para elaborar cerveza, a partir del agua y hasta que podemos beberla?

-JM_ Algo menos de un mes, generalmente, aunque tras este tiempo en el que la cerveza empieza a consumirse, en botella la magia continúa durante unos meses, durante los cuales sigue “fermentando”y ganando en cuerpo y cualidades organolépticas en general.

-MP_ Básicamente ¿me cuentas el proceso?

-JM_Lo primero ya que tengo los granos etc. voy a la fuente a por agua, a continuación molturo el grano y mezclo con el agua a 42º. Comienza el juego de temperaturas en una constante reacción enzimática, hasta que consigo que la malta me de la calidad organoléptica que espero de ella para mi cerveza. Entonces retiro la malta y dejo hervir el mosto resultante. A continuación, a diferentes temperaturas voy añadiendo los diferentes lúpulos y modelando así el grado de amargor, el sabor y los aromas de la cerveza...Bajo entonces la temperatura, aireo el mosto e inoculo las levaduras. Ya solo queda esperar aproximadamente 5 días, hasta que consigo la densidad que espero. A partir de ahí embotello y comienza, ya en botella, la segunda fermentación que dura otros 15 días...

-MP_¿Es fácil montar una fábrica como la tuya, siendo tan joven?

-JM_ No, no es fácil. La verdad es que se necesita una gran inversión y, ya sabes, nadie regala nada. Es cierto que hay algunas ayudas oficiales pero es harto complicado que te las den, hay que pelear mucho...pero bueno, poco a poco voy consiguiendo lo que me propongo, no me da miedo “pelear” y trabajar duro, el caso es seguir caminando hasta llegar a cima, luego hay otras cimas que culminar....el camino es duro pero muy intenso, gratificante y hermoso...

-MP_De manera que, has empezado a elaborar cerveza nada más terminar tus estudios que, si no estoy equivocada ,has cursado técnico de laboratorio, técnico de microbiología y técnico en calidad alimentaria...no has perdido el tiempo...

-JM_Si, de hecho mi primera cerveza la hice el 3 de marzo de 2009 para el trabajo de fin de carrera y ya no he parado de elaborar. Ahora mismo mi producción es de 4000 litros  y, no paro de producir, la verdad es que la cosa va bien...cada vez tengo más pedidos, no hay tiempo para perder “el tiempo”.

-MP_Juan, ¿te has planteado elaborar otro tipo de cervezas? Además de la de trigo que tienes ya en proyecto...

-JM_ Si, bueno voy a hacer la primera de trigo mañana mismo y, una vez vea como resulta, quiero hacer pilsen, tal vez una bock...

-MP_Total, a ti no hay quien te pare...se te ve mucho entusiasmo, te gusta mucho lo que haces ¿verdad?

-JM_Si. Siempre, bueno, casi siempre, he trabajado en cosas que me han gustado. Me gusta mucho la medicina, en concreto la microbiología...uno de los trabajos más alucinantes que he tenido ha sido como ayudante de un forense y ,es increíble lo apasionante que puede llegar a ser averiguar el porqué de las cosas, como funciona todo desde el principio, desde el comienzo de una reacción, cómo se desencadenan los acontecimientos a partir de reacciones químicas simples...con la cerveza pasa un poco igual, todo tiene su explicación y, al contrario que ante un cuerpo sin vida del que puedes obtener mucha información  y sin embargo no puedes alterar el resultado, con la cerveza lo más fascinante es el poder hacerlo, tener la oportunidad de, jugando con tiempos, con tipos de granos etc. modificar cada factor resultante a tu antojo...es sin duda un trabajo apasionante.

-MP_Me da la sensación de que, al igual que tenemos mucha cultura de vino, con la cerveza estamos un pelín verdes ¿es así?

-JM_Efectivamente. En otros países como Alemania, Belgica, Italia, la República Checa, incluso EEUU (si hablamos de cerveza artesanal), hay mucha cultura cervecera, se elabora mucha cerveza artesana y muy buena cerveza. En España la cosa está más floja, este es un país en el que se consume mucha cerveza sin embargo no está instaurada culturalmente su elaboración, como lo está el vino o el cava, por ejemplo. Claro que...todo puede cambiar...

-MP_Está claro que tu cerveza está triunfando, solo en el tiempo que llevamos charlando son 4 las personas que te han llamado para hacerte un pedido... ¿Cómo la has dado a conocer?

-JM_Basicamente mediante el boca a boca. La presento en locales que me gustan, la prueban y como gusta mucho, se corre la voz y, la verdad es que hasta ahora sale toda la que produzco.

-MP_ Juan, se que además de cervecero eres el batería de tu grupo, Kubla khan. Imagina que unimos ambos talentos...pensando como amante de la buena música “marida” tu cerveza con un tema...

-JM_ AC/DC, por ejemplo “ You shook me all night along”  o los Maiden, o Slayer, o Kubla khan...o una buena ópera ...en general una buena cerveza marida perfectamente con cualquier buena música. La cuestión es disfrutar de ambas y para eso, sin duda, lo mejor es compartirla con los demás.






Para elaborar esta entrevista a Juan, le he visitado repetidas veces. He llegado a conocerlo y me he dado cuenta de que es una persona con un coco muy bien puesto. Me ha sorprendido lo claro que lo tiene. Me han sorprendido sus ganas y sus fuerzas. Me ha sorprendido con la variedad de cervezas con las que me ha agasajado…rubia, picante, de 4 maltas, con 5 meses, de trigo…todas ellas escanciadas con el esmero que pone un cirujano en su trabajo, un científico en su proyecto…un cervecero en su obra.

Lo que más valor tiene es lo bueno que brota de dentro del ser, gracias a lo cual, llega a conseguir lo que desea del exterior.

Para  Juan Mammooth, dear brewmaster.

MAMMOOTH
Cervezas Artesanas
Juan F. Martín
686 502 808
www.cervezasmammooth.es
cervezasmammooth@yahoo.es







martes 20 de julio de 2010

LOS COLORES DE LOS PECES...Y MARÍA


María vive dentro de una pecera, junto con otros 7 peces de colores...más el negro.

Cada mañana, María se levanta con el pez dorado. El pez dorado es dulce y cariñoso. Es un pez muy inteligente, siempre sabe lo que María necesita y se lo da.

Hay que ducharse. El agua templada recorre la piel de María cada mañana, muy temprano. María utiliza esencia de algas para acicalar su piel. Esto la mantiene sana.

El agua de la ducha junto con la esencia de algas arrastran al pez dorado, desagüe abajo.

Es momento de desayunar, planear el día, afrontar la tarea pendiente...el pez amarillo acompaña a María en esta ocasión. El pez amarillo tiene prisa. Es un pez muy atareado. Tiene muchos planes. Es un poco estresante, pero como el pez dorado, es importante para María. Le organiza, le hace ver las cosas más claras…

El tercer pez es de color naranja. Es un pez fuerte. Es un pez con tragaderas…un gran pez.

Hay un cuarto pez y es de un color feo. No mola mucho, tiene numerosos defectos, defectos feos…es celoso, es posesivo, a veces envidioso, desconfiado y, tal vez, un pelín dañino…sin embargo está, forma parte del ecosistema de María, a pesar de todo…Eso si, es un pez muy pequeño, una birria de pez...

El quinto pez es rojo. Arde en deseos de…de todo. Es el pez que se refleja en el pez dorado, o en el que se refleja este…según. Este pez tiene su sitio en la pecera de María, sin embargo, a veces se confunde con el pez dorado en una simbiosis perfecta. Eso sí, solo uno de ellos puede faltar…la vida de María depende de ello. Si faltan ambos María muere…Sin lugar a dudas estos son los peces más importantes en el mundo húmedo de maría.

Quedan dos peces, el sexto y el séptimo. Ambos son de color verde. Uno de ellos es verde y tierra. El otro es verde y cielo. Ellos mantienen la pecera en buen estado. Oxigenan el agua, las burbujas de aire…se encargan de que no falten nutrientes, limpian el líquido de desechos…mantienen el equilibrio en general. Son tal vez los menos llamativos, sin embargo, su papel es vital para María y su pecera llena de peces de colores…

Detrás de María y sus 7 peces de colores hay algo más…el negro.
El negro tiene las puntas rojas. Es bello. Es bizarro. Es muy soberbio…
Aparece con el más mínimo desequilibrio en la pecera y se impone. María ha aprendido a amarlo y a el le gusta como ella lo ama…se llevan muy bien. Son amigos. Son cómplices…

Nadie es desgraciado en la pecera, a no ser que se empeñe en serlo…en tal caso se le hace cambiar de parecer...

Cada día el sol se refleja en la pecera de María y sus 7 colores (más el negro). Cada día ella se carga con el. Refleja la luz del astro rey sobre sus 7 peces de colores (y el negro) y, cada día, amanece de nuevo para María, con el pez dorado enredado en sus cabellos, con el calor del sol acariciándole la piel…con su mundo lleno de luces de colores. Y cada noche se tumba en el lecho con su pez dorado. Se deja acariciar por el. Se relaja, cierra los ojos y le deja hacer. Se embriaga con el amor con el que este la envuelve y...duerme.

martes 15 de junio de 2010

Juega el verano...


JUEGA EL VERANO…


Le toca mover ficha al verano y empieza con jaque mate. La partida está ganada, no hay vuelta atrás. De manera que ha llegado el momento de quitarse ropa, de colgar la mochila del cole, guardar las ollas y las cucharas en la despensa y desempolvar la plancha, esa plancha que dorará la piel de pescados, hortalizas y carnes que, junto a ensaladas y frutas, conformarán nuestro menú veraniego. El verano nos regala con su cálida presencia, a los que seguimos por aquí.

Una de las características que nos diferencian de los otros animales, es nuestra capacidad de tomar decisiones, esa libertad que tenemos de hacer con nuestra vida lo que queramos, mientras dispongamos de ella… después, ya es otra historia.

Todo cambia con los cambios de estación, las plantas, el clima, la oferta del mercado. Cambia nuestro aspecto, nuestra indumentaria, nuestra piel, nuestro cabello. Incluso en el estado de ánimo y la actitud observamos cambios. Es lógico, todo lo que pasa a nuestro alrededor influye directamente sobre nosotros, simples mortales, condicionándonos a adaptarnos a dichos cambios o pasar la vida luchando estúpidamente contra ellos.

El verano es, en muchos aspectos, la época más natural. Por ejemplo, en verano utilizamos menos ropa, menos adornos, menos maquillajes…vamos más ligeros, más desnudos. Ahora es el sol el que pinta nuestra piel, el que seca y da brillo a nuestro pelo, es solo él quien nos maquilla. Por otro lado nuestra alimentación se torna más sencilla, cambiamos tres horas de “chup-chup” por un “vuelta y vuelta”. Las salsas espesas se sustituyen por ligeras lágrimas de aceite y limón, las sopas calientes dan paso a las sopas frías, los tonos verdes del huerto en invierno cambian a colores alegres, rojos, naranjas, verdes brillantes, amarillos…. Los frutales no dan abasto, el mar parece haberse llenado de diferentes peces con un frescor inigualable. La naturaleza vuelve a estar explosiva una estación más.

Otra característica del verano, es lo propicio que es este para las vacaciones y el tiempo de ocio. Se acabó el cole. Los estudiantes descansan por fin, l@s am@s de casa hacen virguerías para sacar tiempo para todo con la casa llena de niños. Los que tienen trabajo eligen sus vacaciones, los que no lo tienen inventan como disfrutar del verano sin gastar mucho. Cada cual se adapta a lo que hay, el caso es disfrutar todo lo posible…los que seguimos por aquí.

A muchos se nos ha quedado el bolsillo ligero estos últimos meses, así que, “Tombuctú” tendrá que esperar, total, seguro que con esto de la crisis ya no ponen ni champú en el hotel… Llenar la mochila con unos bocatas y pasar el día de excursión. Un día de playa con su tortilla de patatas, su tomate a bocados, sus latas de cerveza…Visitar una bodega por aquí, un molino de aceite por allí, asistir a las numerosas actividades culturales que organizan por todos lados en verano. Conocer las fiestas de las localidades propias y cercanas, con sus comidas populares, sus exposiciones, sus bailes. Practicar al ajedrez con nuestros hijos, leer tanto como nos apetezca bajo la sombra de un árbol. Buscar cualquier escusa para meternos en la cocina y preparar sencillos banquetes con los que regalar a los amigos en las frescas y apacibles noches estivales, arropados por el aroma del jazmín, la madreselva y el galán, bajo la inmensidad estelar del cielo de verano. Seguimos por aquí así que, cuando menos, debemos disfrutar de todo lo que nos rodea.

Ya que se nos supone los seres con mayor nivel intelectual del planeta, vamos a jugar bien la partida, procurando analizar y sacar partido de cada movimiento del adversario. Pensemos cada jugada con precisión haciendo que la partida resulte interesante, emocionante y triunfal.


Es verano…vamos a disfrutar a tope de él... los que seguimos por aquí.





domingo 7 de marzo de 2010

Se de un lugar...


Trato de despertar, de librarme de este sopor que me mantiene en un estado de tonos grises. En una actitud inclinada hacia el suelo. En esta ausencia de brillo en los ojos, de lustre en el alma…de calor interior.

Salgo de la ducha que me he impuesto. Es necesario limpiar. Me seco la melena al sol, sacudiendo la cabeza en un intento de dejar escapar lo que no quiero conservar. Me cargo. Me impongo un cambio de visión. Y observo…

Se de un lugar…
Consiste en una mezcolanza de sensaciones. A menudo creo estar en el norte, por la humedad, por el musgo, por la abundancia de vegetación…de verde. Descubro entonces frutales tropicales. Árboles propios de climas cálidos, nada que ver con el frío norte. Aguacates grasos y nutritivos, chirimoyos dulces y jugosos, nísperos aún sin frutos y sin embargo llenos de vida. A la vez las calabazas florecen, parece imposible, exhibiendo un colorido primaveral. Por otro lado las matas de habas lucen sus esbeltos tallos adolescentes, llenos de vida, frágiles y sin embargo fuertes, bellos, jugosos, moteados de flores blancas. Los limones parecen rendidos, cargados de amarillos frutos, repletos de ellos tanto colgados de sus ramas como en la alfombra, a sus pies. Rendidos pero orgullosos de estarlo…

Los pájaros anuncian la primavera a voz en grito, huele a tierra mojada, a flores, a yerba…la luz parece durar más que ayer, el sol no quiere marcharse hoy…

Se de un lugar. En realidad hay muchos de ellos. Solo es necesario tener la fuerza suficiente para pararse y, de verdad, observar. Oler. Respirar. Dejarse inundar por todo lo limpio que rodea nuestra, a menudo, manchada cotidianeidad…

Se de un lugar. Espero vestirme con el más a menudo…

domingo 14 de febrero de 2010

Algo que echar de menos...

¿Y si de pronto cambian las cosas?

Pongamos que, de pronto, te das cuenta de que todo, al menos algo, ha cambiado…algo tan importante que se hace un todo. Resulta que esto se convierte en un cambio radical… ¿qué hacer?

Te planteas las opciones. Puedes pasar e irte. Puedes adaptarte al “nuevo” estado, a la nueva sensación…a la nueva situación. Valoras intentar cambiarla, volverla a su ser pero, rápidamente caes en la cuenta de que, esto, es prácticamente inviable…

Las carencias te empiezan a afectar. Echas de menos cosas. Muchas cosas. Cada vez más cosas…demasiadas cosas.

Te empiezan a molestar algunas de las consecuencias de dichos cambios. Te haces más intransigente. Comienzas a agobiarte…

Tu afán de supervivencia te hace mirar alrededor e intentar agarrarte a lo que pueda sacarte de ahí. Salvarte de caer en el agujero negro que, seguro, te sumirá en la más absoluta carencia de luz. Pero los agarres brillan por su ausencia…

Estamos ante otra situación nueva…esto no había pasado, nunca habían faltado “agarres”… ¿Qué está pasando?

No quiero pensar que esto sea el fin. Tampoco quiero dramatizar…seguiré esperando…

miércoles 10 de febrero de 2010

Cortijo Laureles…un paraíso terrenal en la Alpujarra granadina.




Os aseguro que no estoy exagerando. Este lugar a tan solo 2´5 Km. de Órgiva, situado en un valle natural repleto de olivos, naranjos y, almendros, bañado por el sol, rodeado de montañas, situado pues en un entorno natural perfecto para calmar el espíritu, relajar el oído y respirar a pulmón abierto, es donde se encuentra el Cortijo Laureles.






Este pasado fin de semana he tenido algo muy importante que celebrar, algo que merecía un fiestorro. Estaba pensando organizarlo en cas cuando recibí un correo de luna, invitándome a conocer su cortijo en La Alpujarra, el Cortijo Laureles.


A pesar de que me encanta preparar fiestorros en casa e invitar a mis amig@s, esta vez decidí aprovechar la invitación de Luna y convocar a todos allí. La verdad es que fue un acierto porque éramos alrededor de 25 adultos, a demás de niñ@s y bebes…yo no tengo tantas sillas!






Sábado por la mañana, todos los amigos avisados, quedamos directamente en el Cortijo. Una vez llegas a Órgiva, giras por el Día a la izquierda, coges la carretera de Tíjola y, 2´5 Km. más adelante está Cortijo laureles.


Nada más llegar, se ve una construcción de planta baja, decorada en blanco y añil, rodeada de olivos enormes y naranjos en la vertiente norte y un enorme prado verde, salpicado de flores amarillas, al sur. Nos ha tocado un día excepcional, solo siento no haberme traído una camiseta de tirantes…hace calor.






Nada más bajarnos del coche, Eduardo sale a recibirnos, nos indica donde pueden ir aparcando el resto de coches y nos enseña el lugar. Nos acercamos al cortijo en si, allí está Luna, que nos saluda con una alegría contagiosa. Huele a gloria, así que me cuelo en la cocina para saludar a Elisabel, la responsable de ese aroma y regente del Cortijo laureles, junto con sus hijos Eduardo y Luna.








Elisabel es una mujer con un marcado espíritu ecológico, con una aparente paz interior y muy buena mano para la cocina…estamos en buenas manos. La pillo en plena faena, dándole vuelta a una preciosa y gordita tortilla de patatas. Conversamos un rato mientras llegan mis amigos y me doy cuenta de que lleva su negocio con mucho entusiasmo, se regocija con el hecho de compartir ese entorno tan privilegiado con el resto del mundo y, se desvive cocinando y preparando para sus comensales. Entusiasmo que comparten tanto Luna, que además de ayudar a su Madre en la cocina y encargarse de las relaciones públicas y el servicio, cámara en mano inmortaliza cada detalle, cada plato, para confeccionar su Web,como Eduardo, su hermano, que hace las veces de guia, camarero...los tres lo llevan todo y hacen un buen equipo.






Ya estamos todos los que finalmente vamos a pasar el día en el Cortijo, que es la idea de Cortijo Laureles, no solo comer e irse como suele ser habitual, Cortijo Laureles invita a pasar el día y disfrutar de los bonitos paseos que ofrece la finca, de la contemplación del paisaje serrano. De manera que, tras tomar una cerveza y unas tapillas, damos un paséo para conocer los alrededores y hacer más hambre (si cabe), a que los niños se cansen un poco y a dar tiempo a que Luna y Eduardo vistan las mesas en el prado.






Vamos tomando asiento, los niños tienen hambre, se han sentado los primeros. Y van llegando platos y platos de cosas muy ricas. Cortijo Laureles ofrece, además de comidas por encargo como migas, potajes, etc., dos opciones de menú. El primero a un precio de 15€ por comensal, consiste en aperitivo, ensalada, plato principal, bebida y postre. El segundo, con un precio de 20 € por comensal, consiste en un menú degustación, a base de numerosas elaboraciones, ensaladas, plato principal, bebida y postre. Nosotros hemos optado por la segunda opción, así que la mesa se ve salpicada por platos de endivias con salsa de queso azul, ensaladas de pimientos asados, rusa , fresca y pipirrana, unos boquerones en vinagre con un interesantísimo toque de limón, tortillas de patatas, croquetas de pollo, unas morcillas deliciosas, chorizos…en fin, variedad de elaboraciones tradicionales con un predominio de verduras y hortalizas que, personalmente, agradezco un montón.




















Como colofón de los platos salados, llega el cous-cous con pollo. Como podéis ver, es un menú sano, divertido y que gusta a todos, en especial a los niñ@s que, la verdad, están un poco cansados de que los menús infantiles en los restaurantes y tascas no pase de los macarrones con tomate, las papas con huevo o el san Jacobo. Elisabel piensa en todos esos detalles, no hay duda.






Los postres son igualmente variados y caseros en su mayoría, como un bizcocho de manzana, una Mouse de chocolate, arroz con leche, helados varios, etc.







Y tras el postre y el café, se abren de nuevo el abanico de posibilidades. Para los más sosegados lo mejor es sestear un poco tendidos sobre la yerba y arropados por el cálido sol de la tarde, otros prefieren conversar a la sombra de un olivo y otros, más activos, juegan a un improvisado futbol en el prado.






Un chupito con su brindis, estamos de celebración, y un último paseo por la finca, bolsa en mano, a cosechar algunas naranjas que Elisabel nos ha ofrecido. Antes de marcharnos un momento más de contemplación al cielo, casi rojizo, del atardecer en La Alpujarra, una bocanada de aire para cargar toda la pureza posible y vuelta a casa…volveremos, sin duda, ha sido un día precioso.