miércoles 3 de junio de 2009

UNA BOLA DE MASA , RELLENA, SUMERGIDA EN ACEITE HIRVIENDO



Una bola de masa, rellena, sumergida en aceite hirviendo no es una receta…es una sensación. Es ambas cosas. Seguro que alguna más.
Muchas veces me he sentido como una bola de masa, rellena, sumergida en aceite hirviendo, algunas de ellas ha sido muy divertido. Otras un asco. A veces el aroma del relleno te inunda y te hace sentir bien, casi flotando…es como si necesitaras hincarle el diente (a lo que sea de que se trate que te ha producido la sensación). Esa es la versión “agradable” de sentirse como una bola de masa, rellena, sumergida en aceite hirviendo.


INGREDIENTES PARA LA MASA:

500 gr. de harina, 1 cucharadita de sal, otra de harina, 2 sobres de levadura seca panificable, el agua tibia que admita y aove para freír.

Esta versión suele suceder propiciada, por ejemplo, por algún espécimen del sexo opuesto. A sabiendas o no. Por ejemplo, a menudo solo con observar la anatomía, bien formada, de uno “de los otros” es suficiente para sentirse sumergido en aceite hirviendo. En ocasiones solo es necesario oír tu nombre en boca de la persona adecuada. El aroma que desprende esa persona, a la que no tienes porqué conocer, es vital para el proceso. La verdad es que, en estos casos, el olfato es tremendamente determinante.

En ocasiones no es necesario que nadie lo provoque, a veces es algo ambiguo, generalmente agradable, aunque terminas sintiendo algo de tristeza cuando acaba. Ejemplos. Cuando te pilla una tormenta de tres pares en mitad de la sierra. Una puesta de sol. Un arroz con bogavante. Un Pesquera reserva del 96.

Otra versión de efecto bola de masa, rellena, sumergida en aceite hirviendo, incluye a otros especímenes pero de una manera más…menos física. Es cuando la reacción, la actuación, la conversación, el gesto de alguien a quien generalmente aprecias, te llena. Te hace sentir como una bola de masa nadando en aceite hirviendo.

Otras veces no es agradable la inmersión en sí, y sin embargo te suele dejar una sensación agradable al final, después de freírte. En este caso suelen ser ataques de rabia, impotencia, mosqueo extremo… es diferente sensación, es como una bola mal frita, frita en aceite de pésima calidad a una temperatura excesiva, lo que hace que la bola se queme por fuera y quede cruda por dentro, por supuesto, no mola nada, aún sintiéndote bien tras ser frita la bola en cuestión.



INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

2 pimientos verdes, 2 cebolletas, 2 tomates maduros, 1 lata de sardinas en aceite y 2 chorizos (por ejemplo, el relleno es aleatorio, puedes echar mano de lo que tengas en el frigo o salir y comprar algo que te apetezca especialmente para la ocasión).

ELABORACIÓN

LA MASA




La masa es el todo. La masa es la forma de reaccionar ante ese aceite hirviendo que se te pone por delante, cuando menos te lo esperas. O si.


Mezclamos los ingredientes en un cuenco y, poco a poco y sin dejar de mover con una gran cuchara, vamos añadiendo el agua templada hasta que se haga una pelota. Enharinamos la mesa ponemos la pelota encima y amasamos 10 minutos. Dejamos reposar la masa tapada en un lugar cálido hasta que doble su volumen.

Una situación de fritura se puede amasar tanto como se quiera. Esto depende de la importancia que se le dé. Va en gustos.


EL RELLENO

El relleno es más complicado, a veces se impone uno y no hay nada que hacer, otras veces tenemos la opción de elegirlo. En cualquier caso por lógica está rico. Muy rico.





El relleno es la carga que lleva añadida dicha sensación, me explico. No es lo mismo caer en la sartén con el compañero de al lado del gimnasio, al oír su respiración acelerada, que hacerlo con alguien que te ha producido esa sensación repetidas veces, todas las veces, incansablemente siempre,a menudo sin explicarte porqué. No es lo mismo el frito que te produce alguien a quien no te ha dado tiempo a verle la cara , que alguien a quien no se la has visto sin embargo está ahí. No es lo mismo la primera pinza del bogavante y esa cucharada de arroz, aún bastante caldoso, humeante, rojo y aromático, que el último sorbo de vino. No es lo mismo lo que hueles durante una tormenta que lo que hueles al ver la espalda de un tío imponente delante de ti en la cola del súper. Cada sumergida en el aceite es diferente y te fríe de diferente manera, dependiendo del relleno. Entre otras cosas.


Troceamos en juliana los pimientos y las cebolletas y los pochamos en un chorrito de aove con una pizca de sal, poca. Una vez pochados añadimos los tomates rallados, cocinamos hasta que se espese, 15 minutos más o menos. Dividimos el sofrito en 2, uno lo mezclamos con las sardinas espiscadas y la otra mitad con el chorizo troceado.

Dividimos la masa en pequeñas bolas, aplastamos las bolas con las manos hasta dejarlas como tortas extendidas en la mesa y, vamos poniendo una porción de relleno en cada una de ellas. Y las cerramos, dándoles forma. Es buena idea darles forma diferente a los distintos rellenos, para distinguirlos. Cada sabor es único.

EL MOMENTO DE LA FRITURA




Lo cierto es que el momento tampoco se elige. Solo ocurre.


Ponemos una sartén con aove al fuego y, cuando esté bien caliente, pero sin que llegue a humear por supuesto, sumergimos las bolas en el, por tandas, no más de 4 ´0 5 a la vez, teniendo en cuenta que se hinchan como bolas de masa , rellenas, sumergidas en aceite que son.

Y ya está. Puede durar un instante y quedar olvidado al instante siguiente. Puede ser patológico, como una reacción a un ingrediente que se repite cada vez que te topas con dicho ingrediente. Puede acarrearnos numerosos efectos secundarios o pasar sin más como algo cotidiano.


Bolas de masa, rellenos, aceites...NOS VEMOS!!!
O no...

sábado 30 de mayo de 2009

SE ME HAN QUEMADO LAS LENTEJAS...


Y dándole vueltas creo que he llegado a una conclusión. En mi opinión todos perseguimos, más o menos, lo mismo. Joder hoy no he comido, bueno si, pan con cosas...¡¡¡FRÍO!!!, (tengo la cocina en obras y se me han quemado las lentejas... bueno, es la primera vez...).también es cierto que estamos gente "pató". Pero bueno, tu estás durmiendo, tu ya con la cuarta, tu...tu tienes pesadillas porque has sido malo...Yo debería estar durmiendo porque mi cocina está en obras y...las obras las hago yo. Quiero un horno moruno. A ti te duele la espalda y no puedes dormir. ¿Sábes de que te hablo?

Hoy he cojido el cuerpo sin vida de un gatito de dos semanas (selección natural...) Hoy he emplastecido el techo de la cocina (goteras de la ducha) Se me han quemado las lentejas (me he despistado...se está muy agusto al sol) He pasado unas horillas con el culo aplastado frente al ordenador (el curro...el otro curro...uno de los curros...)He bailado con Macaco (Moving...)he hablado con mi Madre por teléfono (ya está mejor)

me parece a mi que no somos tan distintos...

¿Se te han quemado las lentejas alguna vez...???

Vale, puede ser que tengamos lentes diferentes, que nuestro cristal de mira sea de diferente color pero...al otro lado todo es igual...

Vale que nos entendemos???

jueves 30 de abril de 2009

Papardelle alla bolognesa















Esto es la segunda clase del curso de cocina que tenemos montado el dueño del tiempo y yo, la primera clase fue el pisto anteriormente publicado, vamos a ello…

Necesitamos:

500 gr de harina de trigo
100 gr de sémola
5 huevos frescos
1´5 kg de tomate natural triturado
400 gr de ternera picada
1 rama de apio
1 rama de orégano
24 hojas de albahaca o basílico (de hoja grande)
Parmesano
Aove y sal

Ponemos en una cazuela el tomate, la carne, el apio picado , el orégano, un hilillo de aove y una pizca de sal y lo ponemos al fuego, tapado, a fuego muy flojo y dejamos hacer.



Pasamos a hacer la pasta:

En una superficie lisa (lo suyo es mármol pero nos apañamos con lo que sea, que sea liso), ponemos la harina en forma de montaña, en la cima de la montaña de harina hacemos lo que sería el cráter de un volcán y, cascamos los huevos dentro de el .





El siguiente paso es mezclar la harina con los huevos, para ello vamos, con los dedos, amalgamando ambos, con cuidado porque los huevos tienden a salirse del cráter y rodar montaña abajo, si esto pasa no pasa nada, los arrimamos a la harina y seguimos mezclando.



Una vez los huevos y la harina homogeneizados, unidos, hechos una sola materia, es el momento de amasar. Esta masa es dura, cuesta trabajillo amasarla, pero es muy gustoso hacerlo, así que a ello, 10 minutillos de amasado.





(Si no se amalgamaran bien los huevos con la harina, si se queda muy dura la masa, podemos añadir un huevo más o unas gotitas de agua, aunque lo suyo es que no haga falta nada de esto)

Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en flin o en un paño y la dejamos reposar 30 minutillos aprox.







Dividimos la bola en 2, para que sea más fácil trabajarla y, una a una, la vamos estirando con el rodillo o una botella lisa, sobre la mesa de trabajo. Aquí es donde introducimos la sémola, espolvoreamos con ella la mesa, y la pasta, para evitar que se pegue ni a la mesa ni al rodillo (podemos utilizar harina pero con sémola el resultado es mucho mejor).



No hay que olvidar mover la bolognesa que tenemos al fuego, de vez en cuando.

Bueno, estiramos la pasta hasta conseguir un grosor (o una delgadez en este caso) de 1 ó 1´5 mm. Siempre espolvoreando con sémola para evitar que se nos pegue.

Una vez estirada la pasta la cortamos en tiras de 3 ó 4 cm y estas a su vez en triángulos, no tienen que ser iguales, lo bonito es que se note que es pasta casera hecha a mano, pero mucha diferencia de tamaño tampoco combiene, puesto que al cocerla después si existe tal diferencia, una quedará pasada y otra cruda.





Tenemos loa papardelles cortados, ponemos la olla más grande que tengamos al fuego llena de agua, cuando comience a hervir añadimos un buen pellizco de sal y la pasta, cuidado, cuando hierva otra vez deberemos mover y bajar el fuego porque si no se nos derramará la espuma que se forma , cocemos 10 minutos y probamos, el tiempo exacto no existe, el grosor de la pasta, el tipo de harina, el agua, el fuego…debemos sacar un trozo de pasta y probar de vez en cuando hasta que esté a nuestro gusto, suelen ser de 10 a 12 minutos.



Añadimos la albahaca picada a la salsa bolognesa y un chorrito de aove, movemos y apagamos el fuego.



La pasata está, ahora la sacamos escurrida y la volcamos en una gran fuente, ponemos la bolognesa encima, movemos, añadimos parmesano y…a comer sin perder un instante.

En Italia al poner la Mamma la pasta en la mesa todos deben estar sentados y preparados…la pasta se come recién hecha, si no, no está buena (bueno entre nosotros, para la cena si sobra alguna está riquísima).

Si nos apetece sin carne o con menos, podemos sustituir esta por un par de calabacines cortados a dados…riquísimo.

Bueno, aquí dejo esta receta de papardelle bolognesa y la manera de hacerlos, puede parecer un trabajazo hacer pasta fresca, pero no es así, en realidad no se tarda tanto, es superdivertido, puedes dedicar una tarde a hacerla y congelar para varias veces y, lo más importante…¡¡¡No olvidarás esta pasta!!!, es sencillamente exquisita, la mejor que hayas comido jamás y …la has hecho tu…¿A qué esperas?

Bueno dueño del tiempo y demás amigos, pupilos y lectores, cocinad , amasad, disfrutad de ello de hacerlo y de degustarlo y, cuando seáis maestros, cuando dominéis la técnica, cuando vuestra pasta salga sola de vuestras hábiles manos…por dios invitadme a comer!!!

sábado 4 de abril de 2009

NOSTALGIA...

Echo de menos esas tardes con los colegas, fumando a escondidas y robando habas. Echo de menos esas noches escuchando música con mis amigos en un viejo coche (con nombre propio), fumando porros y “hablando” de nuestras cosas, echo de menos ver los rulos de mi madre y su mano derecha estampada en mi cara a las 6´00 de la mañana al abrirme la puerta…echo de menos las tardes escuchando música en mi radiocasete a to caña. Echo de menos hacer algo que no sea trabajar, que no sea lo correcto, que no sea solo lo estipulado.

Tal vez fue muy estimulante lo anterior, ahora es maravilloso pero…echo de menos un poco de aventura, un poco de soltarse la melena…Un poco de …(no lo se describir)

Y ya está, probablemente no volveré a ver juntos a mis amigos de entonces, probablemente leño no me sorprenda tanto (esto lo dudo), con seguridad mi madre no va a juzgar a cada novio que me eche…un 127 ó un R-5 no serán “mi sitio” el próximo sábado por la noche, se acabaron las borracheras de vino del terreno con migas en el cortijo del chichas, se acabó el coger leña a oscuras con, solo, tu jersey de lana negro. Se acabaron para siempre las cartas de amor, esas en que solo se decía la verdad y nada más que la verdad…

Es cierto que ha llovido desde entonces pero, joder es que era tan bonito aquello…mis amigos hubieran matado por mí y yo por ellos, incluso me dieron de comer y a veces donde dormir (fueron tiempos muy duros), antes un amigo era…¡¡¡UN AMIGO!!!, bueno, ahí no ha cambiado la cosa , mis amigos de entonces siguen siendo mis amigos, y todos sabemos dónde estamos…lo que pasa es que ahora nada es igual, estamos muy ocupados, muy estresados…tenemos responsabilidades…¡HAY QUE JODERSE!

Echo de menos pasar hasta las 6´00 de la mañana en el Telin, fumando porros, hablando, escuchando música, otra vez. Rodeada de gente sin estrés, de gente con planes, con la vida muy difícil pero felices, felices porque no estamos solos, somos amigos, en un supercinco blanco escuchando a burning, felices porque no nos sentimos solos estando juntos.

Supongo que me ha entrado nostalgia de ti, como decía loquillo aquella noche...

Aquella noche me guantearon la cara, me encerraron en mi habitación, me amenazaron con internarme en un colegio de monjas en Guadix, me pusieron un candado en la puerta, le pegué una patada y escapé, me mandaron a los civiles, me pillaron el sábado en mitad del mercao, me encerraron de nuevo en mi habitación…me dejaron sin comer, sin merendar y sin cenar, me castigaron 2 meses sin salir. Después de esos 2 meses me dejaron marchar (por imposible).

Entonces aquel coche cambió a un forfiesta blanco (tu también te fuiste), en lugar de la puerta del conchillo era San Nicolás, nuevos amigos, nuevos planes…

15 años, sola en Granada, sola una vez más…

Admiro a esa gente que es tan ordenada tan organizada que conserva en su sitio hasta sus amigos de la infancia, yo los quiero igual o más ( la verdad es que con 13-15 años se quiere mucho…), sin embargo la vida, las circunstancias nos han “separado” un poco, está el móvil, el correo…pero el telín sin lugar a dudas ya no está y mi madre tiene cosas más importantes que hacer que esperar detrás de la puerta, con su bata rosa de franela llena de pelotillas de todos los colores, a esperar que llegue, para guantearme la cara…

Echo de menos aquellos tiempos en los que a lo importante se le daba importancia, había por lo que luchar (hablo de sentimientos), echo de menos escuchar música en un coche lleno de humo hasta las 6´00 de la mañana…y ya está

No mola complicar las cosas…todo es más sencillo

Que si, que ahora no hay que robar ni pedir para comer, que ahora los vaqueros rotos los llevan los niños bien y los pagan a una pasta (que se jodan, eso por criticar), que todo está más organizado, más estable, pero…

…Echo de menos sentarme en un coche, en un tranco, en un árbol, a hablar, a conversar, a compartir con mi amigo, con mis amigos, escuchar música, hacer planes…esa sensación de plenitud porque éramos todos a una, había amor, antes se quería a los amigos (los de verdad nos seguimos queriendo, faltaría más), teníamos una vida de mierda y aún así éramos felices, al menos cuando estábamos juntos.

Obviamente esta noche estoy nostálgica de aquellos años, de aquel tiempo, pero, gracias a ello, he podido recordar esa sensación de paz, si yo ahora pudiera desconectar hasta llegar a sentirme así de bien… (Ahora tengo donde dormir, mucho rico que comer y no estoy, en absoluto, sola), sin embargo no sé si me sobran años, me faltan porros, o amigos o…no lo sé.

Echo de menos… aquello que sentí aquella noche cuando escuchando esa canción , mis amigos me miraron al unísono, echo de menos el igual que me daba la ostia de mi madre, ni su candado…había merecido la pena,.
Echo de menos esa valentía que me hacía dar valor, solo, a lo que en realidad importaba…

He de procurar no envejecer, y no me refiero a los años…todo es más sencillo

Burning - Una noche sin ti. En directo, Madrid 1990

jueves 26 de marzo de 2009

UNA DE PISTO PARA EL DUEÑO DEL TIEMPO


Hay muchos tipos de amigos, están los de toda la vida, están los nuevos, están los que son pero no están, de este tipo hay a su vez subtipos, los que son pero no están porque se han casado, los que son pero no están porque se han muerto y los que son pero no están porque están lejos.

Hay otro tipo de amigos…los que no se dejan, también están a los que no los dejan (bueno esos pueden entrar en el grupo de casados), hay amigos virtuales, amigos por teléfono, amigos a los que acabas de conocer y sin embargo les darías la vida…amigos, amigos, amigos.

Tengo un amigo que cumple alguna de las características que acabo de citar…creo que 4.

Este tío es feliz, es joven, se ríe de todo, sin embargo, se toma las cosas en serio, es generoso, es un chaval muy listo…estoy deseando mirarle a los ojos.

Bueno, a mi amigo dueño del tiempo le ha apetecido comer pisto, así que he cocinado pisto para el…

TEORÍA Y PRÁCTICA DE UN PISTO

Un pisto es, básicamente, un sofrito de hortalizas troceadas en aove (aceite de oliva virgen extra), puede ser de calabacín con pimiento y tomate, puede ser de berenjena, pimiento y tomate, puede llevar pimiento rojo y pimiento verde, hay quien lo hace sin tomate, algunos le ponen patatas fritas al final, puede ser en trozos grandes o en pequeños trocitos…

…Creo que lo mejor es adaptarse a lo que tengamos en el frigo o encontremos en el mercado.







Supongamos que tenemos:

-1 pimiento rojo.
-2 pimientos verdes.
-1 cebolleta grande.
-1 calabacín.
-1 berenjena.
-2 tomates maduros.
-Aove y sal.





Para preparar un pisto, lo primero es trocear las hortalizas en trozos similares, el tomate es mejor rallarlo.




A mí me gusta el picante, así que lo primero de todo he sofrito en un chorreón de aceite un pimiento africano, podría haber sido una guindilla, un chile o un espolvoreo de pimienta negra… a continuación echamos a la sartén el pimiento rojo, que es lo que más tarda en hacerse, le damos unas vueltecitas y añadimos el pimiento verde, unas vueltas más y la cebolla.










Lo que más rápido se hace es el calabacín y la berenjena, así que los añadiremos cuando el resto esté algo pochadito, y en cuanto el calabacín empiece a perder sus aristas agregamos el tomate.







Ponemos un poco de sal, movemos y 5 minutos más tarde apagamos el fuego.




En mi opinión el pisto está mucho más rico de un día para otro, cuando menos frío, y en compañía de un huevo frito, o dos, es el colmo del deleite.

Se puede hacer un pisto estupendo solo con calabacín y pimienta negra y de ahí vas añadiendo los ingredientes de que dispongas.

Recuerdo un pisto que no probé, lo olí y lo deseé con todas mis fuerzas pero no era para mí…una vez terminado le añadieron papas fritas en cuadraditos, se lo comieron caliente y, aunque no lo caté, te juro que estaba de muerte…

Bueno Corazón aquí tienes tu pisto, ha sido un gustazo cocinar para ti…ojala lo disfrutes…


Todo a pulmón - Miguel Ríos

lunes 16 de marzo de 2009

Osobuco a la Sangre de Ronda




Hace unos días fui a Ronda a visitar las Bodegas La Sangre de Ronda, previa invitación de su Bodeguero Sergio Flores. No conocía ese magnífico lugar y, la verdad, estoy frita por volver porque Ronda es un pueblo rodeado por montañas que parece sacado de otra época, con una gastronomía la mar de interesante y unos paisajes espectaculares de verdad, y bueno, mi visita por desgracia no duró mucho, pero por lo poco que conocí, sus gentes son especialmente hospitalarias y simpáticas.



Bueno, Sergio nos recibió, a mi compañero y a mí, en su museo del vino y nos dio a catar algunas de las joyas que allí guarda. Es obviamente un hombre muy ocupado, a pesar de lo cual nos dedicó dos horas en las que conversamos y catamos vinos, nos transmitió su pasión por el terruño, su respeto a la tradición y al hacer las cosas con amor, hablamos de ecología, tema que tiene muy presente, hablamos de vinos y hablamos de gastronomía, como no podía ser de otra forma.

Me quedo con algo que dijo en nuestra conversación que me quedó grabado porque lo define perfectamente, "no tengo una bodega tengo una filisofía de vida" y, aunque cuenta con 25 años de experiencia, él mismo comenta con una gran sonrisa..."estamos empezando", realmente es un entusiasta admirable.

Cuando nos despedimos, le prometí a Sergio que le dedicaria a sus vinos algún maridaje y lo prometido es deuda, así que aquí queda, para este emprendedor y humano personaje y a su magnífica labor, un osobuco a la Sangre de Ronda.

He utilizado para este maridaje, “Bodegas La Sangre de Ronda, Petit Verdot 2006”, un vino de color rojo intenso, en nariz recuerda a madera noble, es elegante, en boca es carnoso y aterciopelado con un punto de frutas maduras, en copa tiene buen golpe.




Osobuco a la Sangre de Ronda

Ingredientes para 4 comensales:

1 osobuco en rodajas gruesas (salen 6 aprox), 1 cebolla rallada, 2 zanahorias ralladas, la piel de un limón rallado, 1 copa de Bodegas La Sangre de Ronda, Petit Verdot 2006, 6 cucharadas de tomate natural triturado (si es época de tomates un tomate maduro rallado), 1 clavo, una ramita de romero , una ramita de apio, aove y sal.





Elaboración:

Enharinamos los medallones de osobuco y los pasamos por aove caliente para sellarlo, quitamos el aceite sobrante, añadimos las hortalizas, el limón y mareamos 2 minutos, mojamos con vino, 1 minuto.

Cubrimos con agua, añadimos romero, clavo y apio y dejamos cocer, a fuego flojo, tapado, 2 horas.








Ni que decir tiene que lo acompañaremos con el mismo vino que hemos utilizado en la elaboración y una ensalada verde.

viernes 16 de enero de 2009

RAVIOLIS DE SALMÓN capítulo 1, El Amasado…

TE SUGIERO QUE ESCUCHES MIENTRAS LEES, A LA GRAN NINA...


Nina Simone - Do I Move You






Todo se compone de esa esencia, todo emana ese aroma, todo tiene su porqué y en ello se basa. En definitiva debemos nuestra existencia a lo que “comemos” en el camino y cuanto más largo sea dicho camino, más profundo será el olor que nos envuelve, más interesante la historia de la que nosotros habla.


Una buena harina, cuando es fresca, debe adherirse a nuestros dedos limpios y secos cuando los introducimos en ella y, ha de ser moldeable en porciones pequeñas, esto es, debemos poder formar una frágil bola con las yemas sin dificultad, como si de una miga de pan se tratara, aunque no tanto.

"Sobre el mármol limpio volcamos en forma de montaña la harina. En la cumbre de dicho montículo hacemos hueco con los dedos y cascamos allí los huevos, que ni que decir tiene, han de ser extremadamente frescos.

La frescura de un huevo, a no ser que lo veamos salir de debajo de la gallina haciendo ese “cloc” característico sobre la paja, la averiguaremos introduciendo éste en agua salada. Sólo si se va al fondo es nuestro huevo, si se despega lo más mínimo de él es un huevo que no sirve si no para llenar el cubo de la basura.

Sin más y con cuidado vamos mezclando los huevos con la harina, con cuidado porque éstos dirán de salirse, de escapar de la montaña para rodar por el mármol, cosa que, nos costará trabajo pero impediremos.

Amasando con paciencia con nuestras manos desnudas como única herramienta conseguiremos, transcurridos no menos de 10 minutos, una masa compacta y homogénea, similar a la del pan pero más dura. Ahora cogemos el rodillo más grande de que dispongamos y, espolvoreando harina de vez en cuando, vamos extendiendo la masa. Este es un excelente ejercicio para el pecho, es más, si nos entregamos a ello, como mirándolo bien, se deben hacer las cosas, es sumamente sensual;

Una mujer remangada, con el pelo recogido a excepción de un par de rizos que caen por sus sienes, apretando el pecho sobre un rodillo que se desliza, masa arriba, como una caricia en la espalda del fogoso amante que sobre nosotros yace. La mujer jadea muy sutilmente por el esfuerzo y, acompasadamente, su vientre va y viene en sintonía con sus blancas manos y sus senos, cada vez más erguidos, parecen como los huevos, buscar una salida…"


A todo esto, envolvemos la masa en un paño limpio y la dejamos reposar 1 hora.

CONTINUARÁ...